banner_inst

Stella Maris Álvarez de Olivera a las Olimpiadas de Pekin


Publicamos un artículo que tiene como protagonista a una Egresada del Profesorado de Educación Física de nuestro Instituto. Compartimos con enorme alegría junto a su familia los logros de Stella Maris quien será la única mujer árbitro de Sudamérca en Pekín

A punto de convertirse en la primera mujer árbitro del país en realizar un curso a nivel nacional, Stella Maris Álvarez de Olivera se desempeña en la Liga Lujanense.

Quien tenga el gusto de pasar por el Campo Municipal de Deportes en ocasión de algún partido de la Liga Lujanense puede llegar a llevarse una sorpresa. Si desprevenido lo que espera es ver en el campo de juego piernas sudorosas sin depilar se equivoca, porque en medio de tanta testosterona desparramada puede llegar a observar una linda dama ejerciendo la profesión de árbitro. Con sus raíces en la provincia de Misiones y con domicilio actual en Avellaneda, esta jovencita de 27 años desembarcó en Luján gracias a la amistad existente con Rubén Bustos, también árbitro que conoció a Stella Maris mientras se perfeccionaba en el SADRA (Sindicato de Árbitros de la República Argentina).

La primera que comenzó a desempeñarse como juez fue la tucumana Florencia Romano, quien dirigió algunos partidos en la Primera División “D” e incluso salió como cuarto árbitro en algún compromiso de Primera División, más allá de haber dirigido partidos de Tercera División. Otras damas conocidas en el referato son la platense Alejandra Cercatto, la internacional Salomé Diorio y Sabrina Lois, recordada por su mal desempeño como jueza de línea en el partido que la temporada pasada Luján perdió con Deportivo Merlo y le anuló un gol a Juan Martín en complicidad con Emir Michelón.

ADICTA AL DEPORTE

En su Oberá natal, Stella Maris se recibió de profesora de educación física, pero aspirando a más se embarcó hacia Buenos Aires en donde realizó el curso de árbitro hace ya cinco años. “Tengo siete hermanos varones y me crié entre ellos, jugando a la pelota y a los soldaditos” dice, para explicar su pasión por el fútbol. De esos siete varones ninguno es árbitro y a pesar de haber jugado en la Liga de Fútbol Misionera, ninguno llegó al profesionalismo. Su familia se completa con otra hermana mujer.

En lo estrictamente profesional debe tener una cierta cantidad de partidos para poder acceder al título de árbitro nacional del curso que se está dictando en Olavarría, y la Liga Lujanense por intermedio de Rubén Bustos le abrió las puertas.

Más allá de dirigir en la Liga Lujanense, salió como línea en un partido del Argentino “B” entre Real Arroyo Seco y Alumni de Villa María. “Estaba muy nerviosa, ese fue mi debut oficial y si bien anduve bien creo que hoy estoy más preparada”. En cuanto a dirigir la Liga sostiene: “Hay que tener picardía y un reglamento particular, por ahí sancionando con más vehemencia una pierna fuerte a que te contesten mal. Los muchachos me tratan con mucho respeto y aceptan mis disculpas cuando me doy cuenta que me equivoqué en alguna jugada puntual”.

A la hora de ser machistas y preguntarle si a alguno se le escapó un piropo, Stella admite que sí: “Hay que tomarlo con risa y respeto. A pesar de que te digan cosas lindas, si hay que sacar la roja se saca”, admite con una sonrisa.

Vía El Civismo Digital

Dejar un Comentario